San Onofre

by Douglas Applegate

Nada se ha hecho realmente por las 10 millones de personas viviendo dentro

de un alcance de 50 millas de la Estación de Generación Nuclear de San Onofre (SONGS)

en el sur de California, desde que la compañía Southern California Edison anunció el

cierre prematuro de SONGS el 7 de junio del 2013– Esta es una de las dos áreas definidas

como zonas de planeación de emergencia alrededor de las plantas nucleares.

Todos quieren que las 4,000 toneladas de desperdicio se retiren de SONGS

– los miembros del congreso, el senado de California (por resolución), el Departamento

de Energía (DoE), la Comisión Reguladora Nuclear. Pero el DoE se rehusó a siquiera

agregar el sitio del sur de California en sugira nacional como una de las ciudades para

escuchar la opinión pública sobre el asunto de depositar los desperdicios nucleares. El

Secretario Asistente del DoE para la energía nuclear, John F. Kotek, se ha dignado a hacer

tres paradas el día 22 de junio del 2016 en las ciudades de Oceanside, San Juan Capistrano

y San Clemente, presuntamente para asegurarles a todos que se está haciendo “todo” lo

más rápido posible.

Mientras que el DoE es la única agencia que puede mover de SONGS las

millones de libras de combustible nuclear usado, por ahora no tiene autoridad para

almacenarlas, ni siquiera por un período provisional. En marzo, la cámara de repre-

sentantes finalmente y de manera atrasada presentó H.R. 4745, que autoriza una

facilidad de almacenaje consolidada— pero buena suerte con avanzar con eso durante un

año electoral en el vecindario de Capito Hill.

Todos nuestros líderes se forman para evadir su responsabilidad (y exponer su política) al

hacer declaraciones para que consten en el acta como, “Yo dije que se debía hacer algo.”

Mientras tanto, los condados de Orange y San Diego hacen caso omiso, algo que no de-

berían ignorar al ser una zona de exclusión nuclear.

Varias cosas han cambiado en SONGS, pero para mal. Primero, meses

después del 11 de septiembre, como lo han informado contactos de la administración de

Bush, las estaciones generadoras nucleares de los Estados Unidos han estado en la mira

de Al Qaeda, y ahora ISIS posa un peligro aún más grave y grande para SONGS. Las

agencias de contra-inteligencia no duermen después de entrar a las zonas de 50 millas de

alcance de contaminación radioactiva por amenazas terroristas a las plantas nucleares.

Segundo, y aún más preocupante, el personal de seguridad de SONGS que

consistía de 100 personas antes del 11 de septiembre, incrementó a más de 500 personas

en el período después del 11 de septiembre, y ahora después del anuncio del cierre de

SONGS en el 2013 ha bajado a menos de 100 guardias. Los equipos de seguridad de

SONGS también se redujeron. Las amenazas terroristas hacia SONGS definitivamente no

han disminuido. SONGS es virtualmente un blanco fácil con consecuencias horribles.

Siendo un ex oficial de la Marina de Infantería, no diré nada más sobre

los detalles de esta amenaza. Pero he sido entrenado para reconocer la locura histórica

inherente en una defensa estática impenetrable, por ejemplo: La línea Maginot de

Francia. Siendo un residente de San Clemente con un fuerte interés en este tema, como

lo tienen todos en el sur de California, creo que la búsqueda del DoE de un permiso con

las autoridades locales para un sitio nacional para el combustible nuclear usado y el

almacenamiento de niveles altos de desperdicio radioactivo que se prometió desde 1987,

ignora las realidades y las amenazas de la guerra global contra el terrorismo.

Necesitamos hacer peticiones al Departamento de Seguridad Nacional y al

Departamento de Defensa para que determinen que el retirar el combustible nuclear de

SONGS sea un asunto de seguridad nacional. Después de todo, cualquier bomba sucia

que pueda arrojar desperdicio radioactivo afectaría a todos en el Campo Pendleton y a

cerca de un tercio de mis Marinos. S. David Freeman, el ex encargado de la Autoridad de

Energía de California y defensor antinuclear, llamó a San Onofre (y a Diablo Canyon)

un “desastre a punto de ocurrir: reactores nucleares viejos y no fiables que están cerca

de zonas de temblores en la frágil costa pacífica, con millones de Californianos viviendo

cerca.” Esa es la descripción de un blanco que llamará la atención de los oficiales de

operación de ISIS.

Ninguno de nosotros quisiera considerar que no hicimos nada si hubiéramos

tenido la oportunidad de detener lo que pasó el 11 de septiembre. Ese dilema del “hubiera”

es lo que nos espera con SONGS mientras actualmente permanece literalmente en los

jardines del sur de California. Necesitamos tomar acción inmediata para retirar los

millones de materiales nucleares hacia áreas desiertas lejos de los centros poblados (estas

áreas no son ni desconocidas ni difíciles de ubicar en los estados del oeste o en Califor-

nia), y no mantenerlos en lugares clichés los cuales proponen los líderes que quieren

evadir su responsabilidad.

Considero que SONGS es una oportunidad para detener las quejas sobre las

fallas de nuestro gobierno y hacer que nuestros gobiernos federales, estatales y locales

trabajen para todos nosotros para prevenir una catástrofe de proporciones monumental-

es.

Doug Applegate es un Coronel de la Marina retirado con una gira de combate en

Ramadi, Baghdad y Fallujah y es un abogado con casi 4 décadas de experiencia en el sur

de California. Está postulado para el distrito 49 del Distrito del Congreso del Sur de Cali-

fornia.

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